La subida al Adam's peak, día 10


Dalhausie, 27 de enero de 2013, día 10

1 am, levántese pues que vamos es a subir! Igual no había que hacer mucho para arreglarnos porque hicimos la siesta nocturna con la ropa que íbamos a usar para la caminata. Salimos en la oscuridad a esperar a nuestros amigos españoles en el lugar indicado y 15 minutos después partimos solos porque no aparecían.

Al ir caminando nos fuimos encontrando con más y más gente, y el camino estaba rodeado a ambos lados por tiendas de los productos más inútiles para el camino: peluches, fogones, juguetes, tiendas de tatuajes… de cada tipo había por lo menos 4 o 5, incluso de las tiendas de tatuajes! De esos son los que me acuerdo pero había todo lo que se puedan imaginar que uno no necesite para ese momento… ni una tienda de zapatos, cantimploras, linternas,  sacos, medias o sudaderas… no sé cómo van a salir de pobres así! Lo que se les abona es que todos se levantan a la 1 de la madrugada a vender saludadores y sonrientes.

Está todo muy oscuro pero es fácil seguir a toda la gente y además está iluminado con bombillos la mayoría del recorrido, las luces de las tiendas ayudan también aunque hubo que sacar linternas a ratos. Por ahí aparecieron Oscar y Carolina y nos acompañamos durante toda la penuria que nos esperaba. 7km de escaleras para subir 2.3 km, quien dijo que en este paseo todo son playas, templos, arroz y curry! También había que meterle un poquito de sufrimiento a la vaina, subimos como en 3 horas de infinitas escaleras y alcanzamos a llegar con buen tiempo para esperar el amanecer en la cima. Durante todo el trayecto bajaba muchas personas que habían subido la noche anterior y que vienen de todas partes del país sólo para esto, ya que es un sitio sagrado. De hecho el día anterior tristemente aprendimos que a 10km a la redonda está prohibido vender alcohol.

Ya en la cima hay un minitemplo de 3 metros en el cual te hacen quitar de todos modos los zapatos para entrar y poder no-ver la huella de Buddha, porque de nuevo tienen eso tapado con tapetes. Igual no íbamos por la huella sino porque teníamos ganas de sufrir con la subida, ver el amanecer y todo el panorama. Además del templo hay unos edificios horribles que tapan el paisaje y me hacen pensar que están haciendo todo lo posible para que los peregrinos no disfruten el sitio, al estilo del edificio encima de la piedra del peñol.

Como llegamos con buen tiempo encontramos un excelente sitio para esperar el amanecer, y fue muy muy bonito con unas nubes que parecían pintadas y tonos rojizos entre las montañas. Lo vimos un rato y al devolvernos encontramos algo aún más interesante, la sombra del pico al amanecer sobre el valle es un triángulo perfecto y se extiende hacía la lejanía por muchos kilómetros, eso fue lo que más nos gustó a los tres y lo que más hizo que valiera la pena la subida. 


Peor que la subida fue bajar, nos demoramos más y quedamos vueltos nada, creo que no nos fue mal pero escribo esto 4 días después y todavía me duelen las pantorrillas.

Trasnochados y cansados fuimos a desayunar y a tomar el bus para ir a Nuwara Eliya, me quedé dormido todo el bus y todo el tren. Aunque al despertar del tren hubo algo bacano y es que había una gente cantando y haciendo ritmos con lo que tenían para pasar el rato.


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