Bienvenido a Sri Lanka! día 2
19 de Enero de 2013, dia 2
Este día es bastante largo, ya que mi vuelo llegaba a Colombo a las 3 am
y nuestro plan era ir directamente a Mirissia, la parte más al sur del país.
Llegamos a Sri Lanka hp!! en este vuelo me tocó al lado de un señor
Austriaco que me regó dos veces su agua aunque lo que me pareció curioso de él
es que no quiso preguntar mi nacionalidad al yo preguntarle la suya. La única
otra novedad es que la comida que me dieron era un pollo al curry muy muy
picante, y venia con una salsa mas picante todavia por si no era suficiente, si
así es en el avión no me imagino el resto!! hasta susto me dió.
Al llegar se debía llenar un formulario y yo no tenía lapicero, pregunté
y pregunté y nadie me quería prestar uno! creo que casi nadie hablaba inglés
aunque era más bien el afán de acabar el proceso de inmigración. Un par de
viajeros de bien al norte del mundo fueron tan amables de señalarme un señor
que antes no había visto pero que estuvo parado ahi todo el tiempo, vi que
tenía una escarapela... por que no lo había visto? tuve que pensar un momento y
entendí: mi mente lo había descartado como si fuera un gamín! el señor era muy
bajito, tenía la cara arrugada y quemada por toda una vida a la intemperie,
tenía el pelo desarreglado, era súper flaco, iba descalzo, su ropa era una
camisa vieja amarillenta y una falda harapienta que alguna vez fue color crema
y me estaba mirando con unos ojos grises y opacos... me sentí un poco mal por haberlo
juzgado así de rápido, y con una sonrisa que inmediatamente fue respondida me
presto el pinche lapicero que llevaba 10 minutos buscando, bendito sea el
señor!!
El proceso de inmigración a Sri Lanka es muy sencillo y el trato es
bastante amigable, como debería ser para cualquier turista que viene a gastar
dinero a tu país, excepto por un letrero gigante que le recuerda al visitante que la posesión de drogas da pena de muerte. Fue cuestión de llenar un formulario y devolverle la sonrisa
a un funcionario que al parecer no odia su trabajo, algo que sería
completamente extraordinario en Italia. Me empezó a caer bien la gente de Sri
Lanka, los cuatro que he conocido hasta el momento son amables y sonrientes,
así es que me gusta la gente!
Amables y sonrientes fueron Juan y Petia al recibirme! que alegría! eso
fueron abrazos, apretones de mano, risas y pura buena energia! hasta hicieron
un letrero de bienvenida para mi! Fue increíble estar en el sitio más lejano
que alguna vez he visitado y encontrarme de esa manera con mis amigos y
compañeros de viaje. "Papi, estamos en Sri Lanka!" le decía a Juan
con una gran sonrisa en mi cara, no me la creo todavía!.
Luego de terminarla colección de sim cards para tener internet en todas
partes nos fuimos a buscar el bus para llegar del aeropuerto a la ciudad, a
Juan y a Petia ya se les nota lo curtidos que están por su tiempo en India al
responderle a los taxistas, que al ver que somos extranjeros nos preguntan
inmediatamente "taxi taxi?". Mientras esperábamos me di cuenta que
acá se viste la gente de una forma muy diferente, con los famosos Saris,
túnicas y trapitos de colores, y muchos hombres llevan faldas largas y
sandalias, o van descalzos. Juan me decía que es como si en Antioquia todo el
mundo se pusiera el atuendo típico de las danzas tradicionales, y que en la
India también era así.
El bus que debíamos tomar es el 187, que al parecer pocos turistas usan
porque éramos sólo nosotros más las personas locales. Juan y Petia negociaban
el precio y finalmente accedimos a montarnos, aun era de noche y el señor se
demoró mucho en salir, y también se demoró mucho en llevarnos ya que hacia
paradas constantes y muy largas esperando hasta el último minuto para ver si no
llegaba algún otro pasajero. En medio
del trayecto el señor paró y su ayudante/promotor de viajes/cajero se bajó y dejó
unos billetes en una estatua de la cabeza de Budha, sabrá Budha por que, pero
me pareció curioso. Odiamos por siempre a ese busero porque pasaron de largo
otros buses 187 mientras nosotros esperábamos hasta por 20 minutos en una
parada, maldito bus 187, que creo no olvidaremos así yo diga siempre que es el
178.
Ya en la estación de trenes de Colombo tomamos uno hacia el sur, un
trayecto de mas de 4 horas y casi 200 kilometros y valió menos de 1,5 euros por
persona!! realmente es barato esto por acá. Mientras esperábamos fuimos a
desayunar en una panadería donde no hay cosas de sal y dulce, sino de picante y
dulce y probé los famosos samosa que son pasteles/empanadas triangulares y
crocantes rellenos de vainas raras pero muy ricas.
El tren estaba llenísimo! nos tocó parados un buen rato y la subida fue
a la berraca. Hace bastante calor y estábamos muy cansados, así que poco pude
ver de los paisajes, aunque eran muy verdes... lo que si vi al principio es
como comen acá: con la mano y en bolsas plásticas dentro de papel periódico,
van haciendo de a poco una mezcla con el arroz blanco y curry con vegetales, se
las meten a la boca y luego se quitan el exceso de arroz de las manos, ni idea
de porque no usan cubiertos... una familia entera iba comiendo así y al final
se limpiaron los dedos con el papel periódico y sin ningún remordimiento tiran
el papel y el plástico por la ventana
del tren, "Sri Lanka es muy limpio comparado con India" me dice Juan,
él y Petia están felices porque Sri Lanka les ha parecido más ordenado,
tranquilo y limpio que India, como si fuera una versión mejorada.
En Mirissia nos buscamos un apartamento cerca a la playa, cuadramos la
salida del siguiente dia y arrancamos pal mar, que es muy bonito y
sorpresivamente no tiene vendedores de nada, si quieres algo vas a algún bar en
la playa y listo... yo que pensaba que en Europa no habían vendedores en la
playa era por ricos, pero ya veo que no todos los países pobres son como
Colombia. Aquí tampoco roban casi y es bastante seguro "En India me di
cuenta de que la pobreza no es excusa para ser ladrón, acá la gente es pobre
pero tranquila, en Colombia además de pobre es ladrona..."
Pasamos el resto del día en la playa y nos acostamos como a las 8 pm, el
dia fue muy largo!
Comentarios